lunes, 14 de enero de 2019
Otro mundo
Una mujer...
despierta...
no pasaron años...
pasaron mundos...
La vida es el acontecimiento sin tiempo de un mundo.
Un mundo sin puertas, solo ventanas.
Ventanas por donde pasa el sol...
las personas...
el viento...
la vegetación y con ella frutos...
conocidos y desconocidos, dulces, jugosos, carnosos...
jueves, 30 de abril de 2015
martes, 23 de septiembre de 2014
Flan de Viento
Flan... con dulce de leche...
oveja... que pasa el día al sol del campo comiendo pasto...
un perro... que que se refriega la espalda contra el piso aspero y se retuerce para que el roce llegue a todo su cuerpo...
un gato... que se frota contra los bordes de las cosas para rascarse el cachete y la comisura de los labios...
Eso...
Cuando no tiene un fin
más que el acontecimiento
que acontece,
entonces,
no queda nada por hacer.
Las durezas,
tensiones,
contracturas,
presiones,
contenciones,
se vuelven potencia en acto
y fluyen entre los cuerpos
vivos e inertes,
duros y blandos,
sólidos y líquidos,
fijos y móviles...
para abandonar
este cuerpo
flan, oveja, perro, gato, follaje, viento, ola,
barro.
martes, 16 de septiembre de 2014
El "SI a la Baja"
No se trata de justicia,
ni se trata de paz.
No se trata de progreso,
ni de una solución.
No piensa en derechos,
ni en reinserciones,
ni en rehabilitaciones
ni en protección,
ni en inclusión,
ni en educación.
No busca reacondicionar las normativas para la realidad actual.
No busca una reconciliación con el sector más castigado,
naturalmente castigado,
no postergado (vieja ilusión de un atraso en una dirección hacia el progreso),
castigado necesariamente
para que los que votamos hoy
por sí o por no,
podamos vivir como vivimos.
¿Con qué derecho?
¿Con qué derecho decidimos sobre la vida de personas
que no tienen,
ni tuvieron,
ni tendrán,
esta misma posibilidad de elegir?
¿Por qué no votamos por esa posibilidad?
Por la posibilidad que cada vez más personas puedan elegir.
Porque no es eso lo que se vota,
no se vota por la paz
o la libertad.
Se vota por el exterminio,
por la manutención de un status quo
a costa de "vidas inferiores"
que no pueden decir nada al respecto.
Es un voto fascista
(literalmente fascista),
es una ley eugenésica,
de purificación social,
de perfeccionamiento humano.
Que saca afuera lo peor de nosotros,
el ansia de destrucción,
el odio,
el abuso,
el sometimiento.
El Sí o el No,
no es tan importante
como lo que esta movida
está mostrando de nosotros
como personas...
Que triste!
ni se trata de paz.
No se trata de progreso,
ni de una solución.
No piensa en derechos,
ni en reinserciones,
ni en rehabilitaciones
ni en protección,
ni en inclusión,
ni en educación.
No busca reacondicionar las normativas para la realidad actual.
No busca una reconciliación con el sector más castigado,
naturalmente castigado,
no postergado (vieja ilusión de un atraso en una dirección hacia el progreso),
castigado necesariamente
para que los que votamos hoy
por sí o por no,
podamos vivir como vivimos.
¿Con qué derecho?
¿Con qué derecho decidimos sobre la vida de personas
que no tienen,
ni tuvieron,
ni tendrán,
esta misma posibilidad de elegir?
¿Por qué no votamos por esa posibilidad?
Por la posibilidad que cada vez más personas puedan elegir.
Porque no es eso lo que se vota,
no se vota por la paz
o la libertad.
Se vota por el exterminio,
por la manutención de un status quo
a costa de "vidas inferiores"
que no pueden decir nada al respecto.
Es un voto fascista
(literalmente fascista),
es una ley eugenésica,
de purificación social,
de perfeccionamiento humano.
Que saca afuera lo peor de nosotros,
el ansia de destrucción,
el odio,
el abuso,
el sometimiento.
El Sí o el No,
no es tan importante
como lo que esta movida
está mostrando de nosotros
como personas...
Que triste!
miércoles, 9 de octubre de 2013
De huevos y masturbaciones (Jornadas de Deleuze - Mar del Plata 2013)
El cielo se puso azul justo después de
la tensión muscular que se sintió ayer intentando llegar al centro
de la Tierra, justo antes que me arrancaran los órganos mientras mi
boca sostenía el huevo (o el huevo mi boca... no importa)...
la
crueldad... qué es la crueldad? El sometimiento? Eso puede ser una
forma... pero tampoco importa... que produce? Cómo puede funcionar
algo que llamamos crueldad?
Es una conexión intensa, insoportable,
porque mientras podamos soportar no hay nada que nos obligue a
pensar, huir, mutar, trasmutar nuestro estado de bienestar.
Cuando
finalmente ya no hay más que hacer que dejarse hamacar pela cadeira
de balanço o dejarse descuartizar y devorar mientras uno trasmuta
hacia una bocahuevo y un cuerpo vacío sacudido en su extremo, como
la cola de una cometa.
Ya no hay nada que hacer más que dar cuenta
de la frontera huevoboca, donde se mezclan la humanidad y el CsO,
donde hay algo que trasciende pero no deja de ser cortado por el
dispositivo. Y el rompimiento del huevo como una válvula que se abre
de golpe y todo comienza a fluir y se mezcla con la saliva, la clara,
la yema, engendrando violentamente una nueva vida, un nacimiento
híbrido de una cola de cometa sin cometa y con una mixtura fluida
que ya no está en un extremo, sino que la cubre y la recorre.
¡Cuán
diferente esa experiencia y este día azul de conferencias
filosóficas de lecturas anti-estéticas, de grandes contenidos,
preguntas profundas y respuestas referenciales y reverenciales!
(respeto al concepto y a la historia y al autor y al esfuerzo del
filósofo por crear conceptos... andá a cagar!)
“El concepto se
produce en el plano de inmanencia”... qué es eso?
Que surge de la
violencia del encuentro.
Todo lo demás.
Esto que estoy viviendo
ahora, los respetos reverenciales al esfuerzo del pensador, es paja,
pura masturbación.
Lo cual puede ser muy disfrutable en un espacio
más íntimo o incluso público, pero no es necesario que eyacules
delante de todos nosotros.
sábado, 6 de julio de 2013
La tercera margen del Río
Noche tarde... 6 de julio... fiebre... entre un mundo y otro decía Serres.
Es extraño. El nadador que cruza un canal entre dos países y llega a esa franja donde no es ni de uno ni de otro, y es de los dos a la vez... ¿quién iba a pensar que iba a quedar un poquito brasilero? Donde el idioma se vuelve esa cosa extraña donde uno se comunica pero no sabe bien como... y las historias, las historias de esta vida que esta dejando de ser... ¿está dejando de ser? No sé. ¡Cuánta gente linda! Y cuánto cariño!
Transpiro, mucho... cuidate me dijeron de allá, desde una de las orillas de este canal, y la tormenta me agarró desprevenido, y no di cuenta de eso, mientras me revolcaba hacía de cuenta que no... es que ahora que me siento ahí, parte de... ahora, justo ahora... y que suerte también. Qué suerte y que lástima! Y el remolino no deja de revolcarme, los remolinos no son malos, solo son malos si no sabés aprovechar el impulso que te dan. ¿Y yo se eso? No se si lo se. No saber nadar no es malo, solo lo es en la playa... y yo no se nadar, queridos, tengo que decirlo, chapoteo bastante bien, saben? Me mantengo a flote y a veces me canso. Pero estoy intentando aprender a nadar, lo intento con todas mis fuerzas, me juego todo por hacerlo, no hay nada más importante en la vida que saber nadar... pero por ahora chapoteo y a veces chapoteo bien y a veces salpico un poco, trago agua, le muevo el agua a los demás, me putean, y bueno, es parte de la vida, no? Moverle el agua a los demás, al fin y al cabo todos estamos en las mismas aguas...
La pantalla se me nubla un poco, estoy un poco achinado, es el cansancio creo, se me vino todo encima... conocí gente hermosa, no es fácil retornar... y es fácil también... que dificil la cabecita de uno eh!? Pero bueno, es lindo estar entre dos orillas, en la tercera margen del río, donde los lazos se estiran y las durezas se ablandan...
dont speak... gracias Sandra, que lindos recuerdos, recuerdos y actualidades, imágenes, risas y tristezas que andan por ahí. Alegría brasilera Arthur, una alegría extraña, marketinera, pero que guarda una tristeza tan hermosa, que solo acercándose mucho quizás algun día los forasteros la logremos comprender. Quizás algun día logremos comprender... aprendamos a nadar, que importante eso... sucederá?
Vuelvo a Montevideo con un Río adentro.
sábado, 29 de junio de 2013
¿Qué es nadar?
"¿Qué quiere decir "no se nadar"? Alguien que no sabe nadar es alguien que no comprende nada del movimiento de una ola. Entra en el agua y para empezar entra mal, ¿no?. Uno está constantemente reducido a esperar el efecto del cuerpo exterior sobre el propio.
Si espero, seguramente estoy triste. ¡Oh, la espera! ¿No es un recurso fundamental de la tristeza? Cada vez que espero, me entristezco. jamás esperen. No hay que esperar nada. ¡No tengan esperanza! En la esperanza encontrarán siempre un nucleo de tristeza, la conjura de las tristeza. La alegría de la esperanza es una artimaña de las tristeza, se trata de una mala alegría.
en fin, entro al agua. Me moja, entonces me contraigo. ¡pum! Recibo una ola en plena cara. Empiezo a dar gritos, me ahogo.
¿Qué es lo que hice? Viví sobre un ritmo en el que esperaba perpetuamente el efecto del cuerpo exterior sobre el mío -llamando cuerpo al mar, ¿no?- Esperaba el efecto. Podía tener alegrías. "¡Oh, es divertido!", "¿has visto que bella ola?".
Todos pasamos por eso y aprendemos lo que sea. ¿Pero qué es el aprendizaje? Empezar poco a poco a seleccionar. ¿Qué es saber nadar? Es saber que un cuerpo tiene aspectos. Se tratará ciertamente de organizar el encuentro. Aprender es siempre organizar el encuentro. Los malos encuentros son los encuentros de frente. Hay que saberlo cuando entramos al agua.
Aún así hay personas que jamas llegarán a saber. Pero entonces no tienen que ir al mar. no está mal no saber nadar. Sólo está mal en la playa.
Saber nadar es ante todo saber presentar a la ola el aspecto de vuestro cuerpo bajo el cual este se conjuga en su movimiento con el movimiento de la ola.
Se trata ciertamente de captar las cosas ya no bajo el efecto que tienen sobre mi cuerpo, esperando ese efecto, sino bajo las composiciones de relaciones entre ellas y mi cuerpo. Cuando ustedes alcanzan ese saber-vivir, pueden decir que poseen vuestra potencia. antes solo podían decir que tendían a aumentarla.
En este momento, de un ser amado, casi no ven más que relaciones y composiciones de relaciones al infinito.
Y en un sentido lo otro ya no puede hacer nada contra ustedes. Porque aún si mueren, aún si el muy buen nadador muere, no muere de la misma manera que un mal nadador. Supongo que muere en una especie de acuerdo consigo mismo. Es ahí que "era inevitable" toma un sentido. No malogró su vida. El capitán que ha sido vencido por su tempestad tiene una especie de serenidad que hace que sea el último a bordo, no por deber, sino para observar mejor el asunto... como si se tratara de arrancar un último secreto sobre la composición de las relaciones." Gilles Deleuze (En medio de Spinoza)
Si espero, seguramente estoy triste. ¡Oh, la espera! ¿No es un recurso fundamental de la tristeza? Cada vez que espero, me entristezco. jamás esperen. No hay que esperar nada. ¡No tengan esperanza! En la esperanza encontrarán siempre un nucleo de tristeza, la conjura de las tristeza. La alegría de la esperanza es una artimaña de las tristeza, se trata de una mala alegría.
en fin, entro al agua. Me moja, entonces me contraigo. ¡pum! Recibo una ola en plena cara. Empiezo a dar gritos, me ahogo.
¿Qué es lo que hice? Viví sobre un ritmo en el que esperaba perpetuamente el efecto del cuerpo exterior sobre el mío -llamando cuerpo al mar, ¿no?- Esperaba el efecto. Podía tener alegrías. "¡Oh, es divertido!", "¿has visto que bella ola?".
Todos pasamos por eso y aprendemos lo que sea. ¿Pero qué es el aprendizaje? Empezar poco a poco a seleccionar. ¿Qué es saber nadar? Es saber que un cuerpo tiene aspectos. Se tratará ciertamente de organizar el encuentro. Aprender es siempre organizar el encuentro. Los malos encuentros son los encuentros de frente. Hay que saberlo cuando entramos al agua.
Aún así hay personas que jamas llegarán a saber. Pero entonces no tienen que ir al mar. no está mal no saber nadar. Sólo está mal en la playa.
Saber nadar es ante todo saber presentar a la ola el aspecto de vuestro cuerpo bajo el cual este se conjuga en su movimiento con el movimiento de la ola.
Se trata ciertamente de captar las cosas ya no bajo el efecto que tienen sobre mi cuerpo, esperando ese efecto, sino bajo las composiciones de relaciones entre ellas y mi cuerpo. Cuando ustedes alcanzan ese saber-vivir, pueden decir que poseen vuestra potencia. antes solo podían decir que tendían a aumentarla.
En este momento, de un ser amado, casi no ven más que relaciones y composiciones de relaciones al infinito.
Y en un sentido lo otro ya no puede hacer nada contra ustedes. Porque aún si mueren, aún si el muy buen nadador muere, no muere de la misma manera que un mal nadador. Supongo que muere en una especie de acuerdo consigo mismo. Es ahí que "era inevitable" toma un sentido. No malogró su vida. El capitán que ha sido vencido por su tempestad tiene una especie de serenidad que hace que sea el último a bordo, no por deber, sino para observar mejor el asunto... como si se tratara de arrancar un último secreto sobre la composición de las relaciones." Gilles Deleuze (En medio de Spinoza)
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